Turno de noche

Desde que trabajo de noche apenas coincidimos en casa. Los dos esperamos ansiosos a que llegue el fin de semana y entonces la habitación se convierte en un búnker del que solo salimos para cubrir nuestras necesidades básicas. ¿Imaginas que todos los días fueran así? Me pregunta siempre. Yo, para disimular, le doy un abrazo fuerte y rezo con todas mis fuerzas para que no me cambien el turno de noche.

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Acerca de Adrián

Me gusta contar y no hablo de matemáticas.
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