Superpoderes

–       Y tú para de leerme la mente, maleducado. Si no…

–       Irás a decírselo a mamá.

–       Déjalo o….

–       Me darás una bofetada…

–       ¡Que te calles…!

–       ¡Idiota!

–       Está bien, tú lo has querido: que sepas que…

–       ¿Cómo que soy adoptado? ¿Quién te lo ha dicho?

–       Nadie. Tú lees la mente y yo sé leer los labios.

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Acerca de Adrián

Me gusta contar y no hablo de matemáticas.
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