Memoria

Man at the bar painting. Fabián Pérez

Man at the bar painting. Fabián Pérez

Todavía recuerdo el día que le conocí. Se acercó a la barra y me pidió que le sirviera cuatro copas de vino. Cuando trabajas en un bar uno se acostumbra a todo, así que accedí. Levantó una de ellas en dirección al resto y bebió. Se marchó dejando sobre la barra tres copas llenas alineadas y quietas como soldados en instrucción. Comenzó a venir a diario y siempre hacía el mismo ritual. Una mañana, en lugar de cuatro copas, pidió sólo tres y de tres pasó a dos. Hoy, después de tomarse la suya lentamente, le he ofrecido otra. Me ha mirado con ojos brillantes y me ha respondido: ¿Para qué si no tengo a nadie con quien brindar?

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Acerca de Adrián

Me gusta contar y no hablo de matemáticas.
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