Películas

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Las mañanas, si no llueve, sale a la calle. A los pocos minutos, su cuerpo comienza a calcinarse y muere por el efecto del sol. Al caer la noche, vuelve a casa ante la preocupación de su madre, que siempre le pregunta si ha fumado debido al olor de la ceniza impregnado en la ropa. Como es medianoche y tiene un hambre terrible, entra a hurtadillas en la cocina. Con la panza llena se dirige al salón mientras raya el parqué con el afilador de cuchillos, rompe algún jarrón nuevo y busca al gato hasta que lo encuentra, y lo lanza por la ventana. Una vez satisfecha su repentina maldad, se acerca a la estantería de las cintas de vídeo y los ojea durante unos minutos para elegir la película de la semana que viene.

 

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Acerca de Adrián

Me gusta contar y no hablo de matemáticas.
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