El peso del amor

"Locks" Diana Cheren Nygren

“Locks” Diana Cheren Nygren

La ciudad del amor se ha quedado sin puentes. El primero en desplomarse fue el Puente de las Artes. Fue una sorpresa para todos y se creyó que quedaría en una bonita anécdota que contar. Pero luego llegaron La Concordia, Austerlitz, Mirabeau… Hasta treinta y siete puentes se vinieron abajo. Que cayeran cada vez con mayor asiduidad tenía su lógica: a medida que iban quedando menos, hordas y hordas de enamorados se apostaban en ellos candado en mano. Desde entonces, las parejas contemplan con cierta melancolía ese punto invisible que se eleva unos metros sobre las aguas del Sena. Cada uno desde su orilla.

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Nanorrelatos seleccionados en el VI Premio de Nanorrelatos de Taller de Escritores (máximo 10 palabras)

 

Maratón

Horas después, el cangrejo cruzaba la línea de salida.

 

Actitud

Cambió su bombona de oxígeno por una de helio.

 

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Invasión

"Ants" Dunja Zubak

“Ants” Dunja Zubak

La casa ha comenzado a llenarse de hormigas horas después de que de tu boca salieran decenas de mariposas de colores. Aunque fui rápido cerrando todas las ventanas para que no escaparan, la cosa no está saliendo como esperaba. Algunas agitan sus alas nerviosas y acaban chocando contra una pared, la puerta de la nevera, el espejo del baño. Y caen lentamente, con un aleteo mudo pero lleno de poesía. Abajo, un escuadrón de himenópteros las transportan, en procesión, hacia sus múltiples escondrijos. Parece que la temporada va a ser larga.

 

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Carencias

"Sleeping man" Evi Panagiotakis

“Sleeping man” Evi Panagiotakis

Sin beso de buenas noches, lo demás le resulta secundario: sus montañosas caderas, sus ojos como nenúfares, sus pechos de gomaespuma. Cualquiera desearía pasar un instante con una mujer así. Sin embargo, él daría todo lo que tiene por mandar al carajo la discreción que ella le exige y entrar de la mano en la habitación de siempre, la 415. Por acostarse juntos, uno al lado del otro, porque ella le preguntara: cariño, ¿qué tal el día? Y, justo antes de dormirse, le hiciera un vasito de leche caliente. Con Colacao. Pero él, mañana, volverá. Porque a una madre se le perdona todo.

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Alzheimer

"Lonely man" Igor Vitomirov

“Lonely man” Igor Vitomirov

Poco antes de morir, vio la vida de otro pasar por delante.

 

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Devuélveme la vida

Fotograma de "El doctor Frankenstein" (1931)

Fotograma de “El doctor Frankenstein” (1931)

—Lo que usted diga, doctor Frankenstein, pero eso que insinúa es…
—”Fue la verde luz, que sale de tus ojos, esa luz…”
—Creo que quiere ver fantasmas donde no los hay.
—”Fue un abrazo de tu amor con guantes…” Mucha coincidencia, ¿no le parece?
—Una metáfora, doctor.
—Y lo de: “Estoy hecho de pedacitos de ti”, ¡El título de la canción, nada menos!
—¿Qué es lo que quiere? ¿Los derechos de la letra? Son suyos.
—¿Crees que voy a venir de tan lejos por dinero? Una última cosa. ¿Antonio, me dijiste?
—Sí. Antonio Orozco. Cantante y compositor. De Hospitalet de Llobregat, Barcelona, España.
—¿Eres tú, Frankie?

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Vasos comunicantes

"Ignoring" Oren Oxenberg

“Ignoring” Oren Oxenberg

La primera vez que le vi fue junto a nuestro portal, durante el invierno pasado. Recuerdo el bulto removiéndose bajo la manta al escuchar la moneda golpeando la lata vacía. A fuerza de cruzarnos todos los días, los formalismos se convirtieron en chácharas, estas en pequeños coloquios y finalmente acabamos cogiendo confianza. Una mañana, después de discutir sobre el derbi de la noche anterior, me confesó, sin demasiados rodeos, que la limosna que le daba a diario le parecía una miseria. El primer billete de cincuenta se lo entregué semanas más tarde, momento en el que volvimos a dirigirnos la palabra. Luego llegaron el cheque al portador, las llaves del coche, la escritura de la casa. Ahora, acurrucado bajo la manta (ha tenido a bien prestármela), le veo salir del portal cada mañana con mi mujer y mis hijos, pero todos miran para otro lado.

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